Los jóvenes elegidos para representar a Israel en el Modelo de Naciones Unidas de Tandil MOEA-CEN 2011 (Ariel Mendel, Ariel Straus y Wendy Cherniky, acompañados por Federico Gaon) obtuvieron el Primer Premio a la Mejor Delegación. ¡Felicitaciones a ellos! A continuación sus testimonios:
Ariel Strauss
Por segunda vez, desde que participo en este proyecto, me toco viajar para representar a Israel en un Modelo de Naciones Unidas. En esta oportunidad, se nos presentaba una difícil misión en la Universidad del Centro de Buenos Aires, ubicada en la Ciudad de Tandil (una de las universidades nacionales mas importes del país). Este modelo de carácter internacional agrupó a estudiantes y profesionales de las Relaciones Internacionales y Ciencias Políticas; no sólo de nuestro país, sino también de Venezuela, Chile, Perú y Republica Dominicana. El viaje a Tandil significó la obtención de dos distinciones de importancia para este proyecto (el cual viene creciendo año tras años) y una oportunidad más para mostrar un Israel distinto, un Israel que no es solamente guerra, muerte o destrucción, sino también innovador en tecnología, desarrollo sustentable e igualdad de género, entre otras cosas.
Durante dos días me tocó debatir sobre el derecho de los palestinos a tener un Estado. Me encontré con visiones contrapuestas y en muchas ocasiones hasta violentas contra el Estado de Israel. A pesar de ello, pude mostrar la posición de Israel sobre esta importante cuestión y, por sobre todo, cuáles son sus reacciones (que muchas veces no aparecen en los medios de prensa). Recuerdo una tarde, luego de horas de debate sobre la Cuestión de Haití, como con un grupo de venezolanos y argentinos nos pusimos a conversar sobre nuestro proyecto y por sobre todo de Israel. Casi todos se mostraron muy sorprendidos e interesados frente a los datos fácticos de la situación Israelí, querían saber más y aprovechaban para preguntarnos.
En mi caso, luego del debate, fui premiado como la mejor delegación por las autoridades del Modelo. Pero como dije al principio, el mayor premio que me llevo no es la medalla o el diploma, sino el haber contribuido (desde mi lugar) en lograr cambiar la visión que cientos de de jóvenes tienen hoy sobre Israel.
Ariel Mindel
El miércoles 24 de agosto partimos desde Retiro para el III Modelo de Naciones Unidas de la Universidad del centro de Buenos Aires en la ciudad de Tandil. Consistía en tres días de arduas negociaciones, aportes y debates con las demás delegaciones que simulan representar a otros Estados, los cuales están conformados por jóvenes de diferentes países de Latinoamérica y en los cuales se pondría en conocimiento de los mismos la agenda positiva de Israel. La delegación de Israel debía cubrir tres comisiones en las cuales se discutirían diversos tópicos y en donde se demostrarían los aportes que el Estado Judío brinda al mundo en materia de innovación tecnológica, agricultura, uso eficiente del agua e irrigación, medicina, educación y ayuda humanitaria, entre tantas otras cosas.
Es de público conocimiento la imagen parcializada y negativa que se brinda desde los medios sobre la guerra en Israel. El proyecto Shagriria tiene por objetivo acudir a estos modelos y demostrar a aquellos jóvenes que mañana serán grandes líderes de sus respectivos países la verdadera realidad sobre Israel, que aún escaso de recursos naturales logró convertirse en uno de los polos tecnológicos más importantes gracias a la fuerza de voluntad y el trabajo constante de su población.
Podemos hacer estas representaciones gracias a los profesores que semanalmente enseñan sobre la situación política, económica y social de Israel a los alumnos que interesados y comprometidos con el proyecto decidimos participar. Al finalizar el modelo, la delegación de Israel recibió una Mención y otro premio a la delegación más votada por los demás delegados en una clara demostración de que la razón de ser del proyecto estaba cumplida. Los delegados de los diferentes países pudieron llevarse otra imagen, totalmente diferente de la que tenían al comenzar el mismo.
Wendy Cherniki
Mi experiencia en Tandil fue muy enriquecedora. Fue mi primer modelo representando a Israel en el tópico de igualdad de género, en la comisión de ECOSOC. En el modelo había estudiantes de diferentes nacionalidades, como Venezuela, Chile y República Dominicana. Esta diversidad permitía realizar debates sobre la realidad latinoamericana, mirada desde distintas perspectivas. El primer tema se orientaba hacia la educación y el empleo de mujeres y niñas con un enfoque tecnológico y lo terminamos de debatir en el primer día. Por eso se decidió incorporar el tópico del empoderamiento de la mujer rural relacionada con la tecnología agrícola y los nuevos desafíos. En la comisión pude desarrollar ambos tópicos en profundidad y en particular la postura de Israel, su realidad y los aportes que hace a nivel internacional.
El empoderamiento de las mujeres es un tema sobre el cual Israel tiene una política proactiva. Esto permitía que los otros delegados escuchen con atención y sin prejuicios, creando un ambiente cómodo para mostrar un Israel diferente al que generalmente se conoce. Así también, son muchos los aportes que hace el estado en materia de ciencia y tecnología, agricultura y desarrollo sostenible. Casi todos se mostraron muy sorprendidos e interesados frente a los datos fácticos de la situación Israelí, querían saber más y aprovechaban los momentos informales para preguntarme sobre la realidad del país, el conflicto de medio oriente y sobre la cooperación internacional que se lleva a cabo a través del MASHAV.
En la ceremonia de premios me otorgaron la mención elegida por los pares, un premio significativo teniendo en cuenta nuestra misión desde Shagriria de dejar una imagen diferente de Israel, y con este reconocimiento siento que pude cumplirla. Finalizado el modelo, varios delegados me comentaron que se llevaban una imagen muy positiva de Israel y una cosmovisión distinta de afrontar los conflictos desde la experiencia israelí. La presidencia de mi comité me dijo que en los veinte modelos que presidió en distintos lugares del mundo nunca escuchó una postura tan buena de Israel y que se sorprendió positivamente de lo informada que estaba, ya que ella no conocía ni la mitad de las cosas que hacia Israel sobre las cuales hablé. Creo que esta misión fue muy buena para el proyecto, porque logramos cambiar la visión de muchos estudiantes acerca de Israel y en lo personal establecí vínculos de amistad con estudiantes de distintas partes de Latinoamérica con intereses y preocupaciones comunes.
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